27 septiembre, 2010

Día 17

Siempre me molesto tomar decisiones... ¡Es más! Siempre me molesto tener que pensar en que voy a tener que tomar decisiones. A nadie le gusta decidir, lo se... Hoy hablo de esas decisiones que te toman desprevenida en un día común, como cualquier otro. Es muy difícil decidir. Y más si eso involucra a otros además de uno mismo... Seguidores y lectores de todos los días: estoy pensando muy drásticamente en realizar cambios en Mi blog y no se por donde empezar. Me estoy debatiendo en mi mente, o como bien empecé esta entrada, estoy intentando decidir en que voy hacer con esto. Lo AMO, realmente lo amo a Mi Blog, pero siento que necesita algo más. Hoy les hablo a todos los lectores verdaderamente interesados en este Blog, que se les ocurre. Para que se den una idea, es como si les preguntara ¿Qué harían ustedes para reavivar el amor en una pareja? ...Bueno, en este caso, les pregunto ¿Qué harían ustedes para reanimar a este blog si fuera suyo? Y por las dudas, NO, no lo voy a cerrar ni abandonar, pero me estoy aburriendo de verlo siempre igual (sobre su aspecto).

Aprovecho para agradecerles a todos los que se hicieron Seguidores del blog, en estos últimos meses a crecido mucho y todo gracias a ustedes. Y disculpen si respondo atrasado a sus comentarios o preguntas e incluso si me olvido de contestarles o pasar a visitar sus blogs, pero sepan que siempre leo todos los comentarios que me dejan y estoy muy feliz porque a ustedes les guste esto que es Tumeencantas.

PD: Nunca escribí una entrada más personal y directa a ustedes, asi que les agradezco por tomarse un tiempito para leerme. Y probablemente empiece a escribirles un poco más seguido de esta forma (siempre y cuando les guste). Saludos.

17 septiembre, 2010

Día 16

Yo pensaba que la felicidad era todo eso que tenía, las grandes cosas que en algun momento de mi vida soñaba tener. Y mientras tanto, la dejaba escapar. Irónicamente parecía que jugabamos a las escondidas, sólo que creo que yo me escondía para que no me encontrara ella a mi. Mucho tiempo después caí en la cuenta de que la felicidad me estaba guiñando el ojo, hacía señales de humo, me susurraba en el oido. Hacía de todo para que yo la viera, y como todo ser humano, yo miraba para otro lado. Pero nunca fué ni será tarde para encontrarla. Buscar la felicidad es como buscar las ideas principales de un libro complicado, sólo hay que aprender a leer entre lineas.