27 octubre, 2010

Día 24

Baila como si nadie te estuviera viendo. Nos convencemos a nosotros mismos, de que la vida será mejor después de cumplir tantos años, después de casarnos, después de tener un mejor empleo, después de tener hijos y entonces después tener otro. Entonces nos sentimos frustrados de que los hijos no son lo suficientemente grandes y que seremos felices cuando lo sean. Después nos frustramos porque son adolescentes (difíciles de tratar). Ciertamente seremos más felices cuando salgan de esa etapa. Nos decimos que nuestra vida será completa cuando a nuestro esposo/a le vaya mejor, cuando tengamos un mejor auto o una mejor casa, cuando nos podamos ir de vacaciones, cuando estemos jubilados. La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. ¿Si no es ahora, entonces cuándo? Alfred de Souza dijo: “Por largo tiempo parecía para mí, que la vida estaba a punto de comenzar, la vida de verdad. Pero siempre había un obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar; entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que estos obstáculos eran mi vida”. Esta perspectiva me ha ayudado a ver que no hay camino a la felicidad, la felicidad “es el camino”. Así que atesora cada momento que tienes y atesóralo más cuando lo compartes con alguien especial, lo suficientemente especial para compartir tu tiempo y recuerda que el tiempo no espera a nadie. Así que deja de esperar hasta que termines la escuela, hasta que vuelvas a la escuela, hasta que bajes 10 kilos, hasta que tengas hijos, hasta que tus hijos vayan a la escuela, hasta que te cases, hasta que te divorcies, hasta que el viernes por la noche, hasta que el domingo por la mañana, hasta la primavera, el verano, el otoño o el invierno, o hasta que mueras, para decirte que no hay mejor momento que éste para ser feliz. La felicidad es un trayecto, no un destino. El pensamiento para el día: Trabaja como si no necesitaras dinero; ama como si nunca te hubieran herido. Y baila como si nadie te estuviera viendo.

25 octubre, 2010

Día 23

Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber que hacer. Tener miedo a tus recuerdos. Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que querias, abandonarlo todo por miedo. No convertir en realidad tus sueños. Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor. Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles solo cuando los necesitas. Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan. Hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere. Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, tener miedo a la vida y a sus compromisos. Queda prohibido echar de menos a alguien sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa, todo porque sus caminos han dejado de abrazarse, olvidar su pasado y pagarlo con su presente. Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen mas que la tuya. No saber que cada uno tiene su camino y su dicha. Queda prohibido no crear tu historia, no tener un momento para la gente que te necesita, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita. Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva. No pensar en que podemos ser mejores. No sentir que sin ti este mundo no sería igual.

22 octubre, 2010

Día 22

Las cosas se acaban cuando nosotros decimos basta. No cuando los demás lo dicen por nosotros. Si queremos seguir intentando, nadie nos puede decir que no, nadie nos puede negar una segunda, tercera, incluso septima oportunidad. Incluso en el amor se puede seguir intentando. Y aunque fallemos, siempre habrá una chance para intentarlo otra vez.

17 octubre, 2010

Día 21

La fe no puede mover montañas.
Pero puede conseguir que la gente lo haga.

13 octubre, 2010

Día 20

El amor para mi es indefinible e inexplicable. Cuando pienso en porqué amo, me quedo muda y me doy cuenta que no se porque amo, asi que contesto: porque sí; pero puedo encontrar un motivo ni describirlo en palabras. Definitivamente el amor son los momentos más hermosos y tristes de la vida. No hay una medida justa para dar o recibir amor. Algunos necesitan más que otros. Pero todos necesitamos recibir un poco de amor para que en el final de nuestro días podramos decir: fui amada. Seguramente nunca entenderemos por completo que es el amor, ni jamás llegaremos a una conclusión en común. Pero si se que el amor es un hecho irrepetible en cada uno.

11 octubre, 2010

Día 19

Extraño estar con él, sus abrazos, la forma tierna en que me habla, su sonrisa y a la vez extraño cuando esta serio. Extraño acariciar su pelo, sus ganas de hacerme reír, caminar a su lado y no importa donde, la inseguridad pasa a un segundo plano cuando el me lleva de la mano. Odio no poder estar todos los días a su lado y tener que esperar a que sea otro día para verlo. Y a pesar de lo mucho que lo pueda extrañar, nada en este mundo ayuda a que la nostalgia de no tenerlo, se valla. Las canciones, la televisión, incluso salir a la calle para comprar algo, ya te recuerda a él y a lo mucho que lo necesitas. Todas las esquinas guardan un recuerdo nuestro, por más ridículo que sea. Parece que el mundo entero se complota para refregarte en la cara que HOY NO LO VISTE! Esto me recuerda a una propaganda (muy conocida) de un pájaro molesto, y que justamente ahora lo puedo sentir como me taladra en la cabeza: lo extrañas, lo extrañas, lo necesitas mucho y no lo tenes, esta en otro lado y vos acá, extrañándolo, extrañándolo, extrañándolo, que pena, que pena.

01 octubre, 2010

Día 18

Viviendo comprendí que nadie te compra la vida, ni tu alma gemela, ni tus amigos, ni siquiera uno mismo puede, y por triste que suene, nunca sabemos si estamos escribiendo por ultima vez, si besamos por ultima vez, si abrazamos por ultima vez. Todo llega a su fin, como miles de canciones pronuncian. Y tengo miedo de eso. Aún soy demasiado jóven. Pero más miedo tengo de darme cuenta que no he vivido lo suficiente como para reir más, conocer más personas y de paso, darme cuenta del tiempo que perdí con otras. Y quizas todos tengamos el mismo miedo si nos ponemos a pensar... ¿Y si no lloramos lo suficiente como para desahogarnos por completo? ¿Y si nos falta amar más? O peor aún... ¿Y si todabía no amamos ni nos sentimos amados aún? Se que tengo mucho que contar, que disfrutar, y por alcanzar. Incluso seguro que todabía le debo pedir perdón a alguien y dar un abrazo pendiente. Llorar de emoción. Comer más de las cosas que me gustan. No enojarme tanto, gritar un poco más. Armar nuevos planes, y complir un itinerario repleto de deseos. Hoy quiero vivir lo mejor posible. Hoy quiero levantarme con el pie derecho siempre (o al menos lo intentaría). Hoy quiero aprender más, conocer más. Quiero vivir sin pensar en un limite de tiempo ni en una fecha de vencimiento. Pero por sobre todo, hoy quiero vivir la vida tal cual me toco vivirla.