Ir al contenido principal

Día 217

Y cuándo por fin dejamos nuestros prejuicios de lado, vos sos más vos y yo soy más yo. Y los insultos se tiñen de besos y tiernas caricias. Y el amor vuelve a estar a flor de piel.

Comentarios

  1. Lo mismo digo del tuyo, esta genial

    ResponderEliminar
  2. La felicidad al actualizar y que salga esto . Te dije que amo cuando publicas cosas ? Recien vi que apareci abajo en "para seguir leyendo". Me puse tan feliz , casi lloro ..va llore un toque. Amo este blog ojala nunca se termine .:D :D

    ResponderEliminar
  3. Que lindo y hermoso.
    Espero que todo siga asi.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  4. ¿Qué mejor que dejarse fundir en el amor después de aquellas mínimas diferencias temporales? n.n

    ResponderEliminar
  5. Ay el amor... qué seria sin las caricias y los latidos!

    ¡Adieu!

    ResponderEliminar
  6. Que hermoso ♥ Claro que cuando no existen los prejuicios todo se vuelve mucho más fácil de lo que parece. Saludos!

    ResponderEliminar
  7. Prejuicios dañinos. Me gustaron tus palabras en esta entrada.
    Besos-
    PD: Hay un premio para ti en mi blog. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y volvéis a quereros. Cómo siempre. ¡Un besazo!

      Eliminar
  8. Esos lindos momentos unen a las personas como nada <3.
    un beso y gracias por seguirme.

    ResponderEliminar
  9. El amor cura todo tipo de heridas :) Me gusta mucho como escribes !!

    ResponderEliminar
  10. Que lindo cuando sucede eso, me encanta cuando las cosas se pueden hacer de a dos.
    Me encanta el blog. Te espero en el mio con una nueva entrada ( http://solosepermitesonreir.blogspot.com.ar/ )

    ResponderEliminar
  11. Que lindo cuando se deja todo de lado solo por amor y para disfrutar de él, no? Hace mucho que leo tu blog y me encantan tus entradas! suerte ♥ http://julicastellano.blogspot.com

    ResponderEliminar
  12. Ser una mejor persona por la persona que queremos es algo maravilloso :) besos !!

    ResponderEliminar
  13. Sólo hace falta dejar un poco los problemas de lado y simplemente ser felices, linda y concisa entrada, beso (:

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Día 409

Un lugar. Todos necesitamos un lugar en la inmensidad de este mundo, un espacio dónde sentirnos bien, dónde ser uno mismo, auténtico, sin las voces de los prejuicios, un lugar dónde se pueda entrar solo o acompañado, a gusto de cada uno. Dónde se pueda decir «llegué, éste es mi sitio y aquí me quedo». A veces el lugar no tienen que ver con algo físico sino algo perdido en el inconsciente, aquel ideal de cosa, lugar o persona. Un lugar dónde refugiarse, dónde soportar los huracanes de la vida, dónde encontrar el silencio de la rutina ajetreada, o dónde gritar lo que el resto ignora. Mi lugar es este, es ahora mismo escribiendo algo que quizás sólo yo encuentre su verdadero significado y nadie más entienda. Un lugar dónde nadie más me comprenda, y que suelo dejar, abandonar por tiempo indeterminado, pero nunca olvidar. Sólo aquí me siento «bien».

Día 381

Hubo un día en que las cosas cambiaron, el café ya no sabía tan amargo ni tan caliente, los libros dejaron de contar el mismo final, y entre nosotros ya no había motivos para seguir fingiendo que nos queríamos, y con eso nos quitamos un peso menos de encima. Ya no teníamos porqué seguir viéndonos a la cara en la misma habitación ni crear diálogos innecesarios para tener algo en común. Hasta los gustos musicales eran diferentes y cada vez nos veíamos más lejanos a pesar de estar a pocos metros. No fue tu culpa y tampoco estoy segura de admitir que fue la mía pero sucedió que un día otoñal y bajo una tenue lluvia, empezamos a ser sinceros con nosotros mismos.

Día 89

Y te encontre... Y me encontraste... No se quien encontró a quien primero, pero ahora estamos juntos y eso es todo lo que importa. Si la vida pasa, quiero que sea a tu lado, no con alguien más que no seas vos. Porque haces que todo lo imperfecto sea perfecto, incluso yo, incluso vos. Yo sólo te puedo dar gracias a ti por compartir mi vida, por ser parte de ella, por dejarme soñar, por hacerme soñar, por ayudarme a entender lo incomprensible, por ser mucho más que un brazo derecho, e incluso el izquierdo. Más tengo que agradecerte por no mostrarme una realidad de fantasía, porque sólo así yo puedo entender que es amar en la adversidad, en el después de todo, en el después de nada. Amar sin medida es lo mejor que uno puede hacer, no para hacerse fuerte sólo, sino para hacerse fuerte acompañado.