Ir al contenido principal

Día 266

Lo que le sube la autoestima a la mujer es saber que un hombre esta celoso por ella. Lo que le sube la autoestima al hombre es saber que más de una mujer está celosa por él, y la gracia del truco está en que se lo recuerden de vez en mes.
¿Curioso no?

Comentarios

  1. Dicen que si no hay celos, no hay amor...
    Genial como siempre!

    ResponderEliminar
  2. Los celos son lindos, aunque en exceso se vuelven lo peor

    ResponderEliminar
  3. El hombre necesita ser deseado siempre, deseado por muchas, le encanta eso. Debo suponer que es porque es inseguro, y sentirse deseado lo hace sentir 'macho'.
    Que tengas un lindo día!.

    ResponderEliminar
  4. si es curioso y cierto, en fin así somos los mortales, besos ;)

    ResponderEliminar
  5. Los celos son muy importantes en una relación: una total falta de ellos se podría traducir como que no te importa en absoluto el otro; y una sobredosis de celos es pura falta de confianza en uno mismo, y en el otro.

    ResponderEliminar
  6. Bastante curioso y acertado la verdad.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  7. MUY MUY BUENO EL TEXTO

    BESITOS

    ResponderEliminar
  8. estraño pero sierto sin celos no es lo mismo.!! me encantoo.!!

    ResponderEliminar
  9. felicidades, no todos ceuntan con esa gratificacion...te sigo leyendo, besos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Día 409

Un lugar. Todos necesitamos un lugar en la inmensidad de este mundo, un espacio dónde sentirnos bien, dónde ser uno mismo, auténtico, sin las voces de los prejuicios, un lugar dónde se pueda entrar solo o acompañado, a gusto de cada uno. Dónde se pueda decir «llegué, éste es mi sitio y aquí me quedo». A veces el lugar no tienen que ver con algo físico sino algo perdido en el inconsciente, aquel ideal de cosa, lugar o persona. Un lugar dónde refugiarse, dónde soportar los huracanes de la vida, dónde encontrar el silencio de la rutina ajetreada, o dónde gritar lo que el resto ignora. Mi lugar es este, es ahora mismo escribiendo algo que quizás sólo yo encuentre su verdadero significado y nadie más entienda. Un lugar dónde nadie más me comprenda, y que suelo dejar, abandonar por tiempo indeterminado, pero nunca olvidar. Sólo aquí me siento «bien».

Día 410

Hay cosas que no se olvidan, como los viejos lugares dónde me ví crecer, dónde aprendí a ser más fuerte sola o acompañada, pero crecer al fin. Hoy recordé, después de muchos años, este añorado espacio que solo yo me invente para sentirme bien cuando todo lo demás me dejaba mucho que desear. Ahora me siento como primeriza otra vez, escribiendo no se qué ni porque, quizás siempre quedaron cosas por concluir y me siento en la obligación de hacerlo desde aquí. Creo que lo estaba ansiando de verdad el poder volver a escribir con esta libertad, como siempre lo pensé, hacerlo sólo por y para mi, y aquel que aún quiera leer, bienvenido será. Claro que ahora regreso con otra mentalidad, ya no soy la misma que hace casi tres años atrás, han pasado tantas cosas, han cambiado tantas otras pero de a poco espero volver a empezar.

Día 381

Hubo un día en que las cosas cambiaron, el café ya no sabía tan amargo ni tan caliente, los libros dejaron de contar el mismo final, y entre nosotros ya no había motivos para seguir fingiendo que nos queríamos, y con eso nos quitamos un peso menos de encima. Ya no teníamos porqué seguir viéndonos a la cara en la misma habitación ni crear diálogos innecesarios para tener algo en común. Hasta los gustos musicales eran diferentes y cada vez nos veíamos más lejanos a pesar de estar a pocos metros. No fue tu culpa y tampoco estoy segura de admitir que fue la mía pero sucedió que un día otoñal y bajo una tenue lluvia, empezamos a ser sinceros con nosotros mismos.