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Día 325

¡¿Amarte?! Ni que fueras... Naaa si te amo.

Comentarios

  1. Bueno, me encanta tu blog por eso me paaaso:3

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  2. Esta entrada me ha recordado a los tweets tipo "¿Sufrir por ti? ¡Ni que fueras Internet cuando se cae!". Jaja
    un abrazo.

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  3. besotes ....... se muy feliz mi bloguera preferida debo decir aunque no me gustan del todo algunas de tus publicaciones porque las tildo de seudomelancolicas ... a pesar de ello tienes un toque interesante por el cual segui tu blog...y porque en parte sale de lo tradicional y me gusta . que tengas feliz fin de año y a prepararse para recibir el nuevo año 2013 jajjaja . yo termino mis parciales finales y me voy de vacaciones...

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Día 409

Un lugar. Todos necesitamos un lugar en la inmensidad de este mundo, un espacio dónde sentirnos bien, dónde ser uno mismo, auténtico, sin las voces de los prejuicios, un lugar dónde se pueda entrar solo o acompañado, a gusto de cada uno. Dónde se pueda decir «llegué, éste es mi sitio y aquí me quedo». A veces el lugar no tienen que ver con algo físico sino algo perdido en el inconsciente, aquel ideal de cosa, lugar o persona. Un lugar dónde refugiarse, dónde soportar los huracanes de la vida, dónde encontrar el silencio de la rutina ajetreada, o dónde gritar lo que el resto ignora. Mi lugar es este, es ahora mismo escribiendo algo que quizás sólo yo encuentre su verdadero significado y nadie más entienda. Un lugar dónde nadie más me comprenda, y que suelo dejar, abandonar por tiempo indeterminado, pero nunca olvidar. Sólo aquí me siento «bien».

Día 410

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Día 381

Hubo un día en que las cosas cambiaron, el café ya no sabía tan amargo ni tan caliente, los libros dejaron de contar el mismo final, y entre nosotros ya no había motivos para seguir fingiendo que nos queríamos, y con eso nos quitamos un peso menos de encima. Ya no teníamos porqué seguir viéndonos a la cara en la misma habitación ni crear diálogos innecesarios para tener algo en común. Hasta los gustos musicales eran diferentes y cada vez nos veíamos más lejanos a pesar de estar a pocos metros. No fue tu culpa y tampoco estoy segura de admitir que fue la mía pero sucedió que un día otoñal y bajo una tenue lluvia, empezamos a ser sinceros con nosotros mismos.