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Mostrando entradas de enero, 2013

Día 344

Siempre tendremos tiempo para todo Para todo menos para agradecer Y ahora que lo comprendí, te lo diré Gracias. Infinitamente gracias Por todo aunque sean simplicidades Y recuérdalo, y recuérdame dedicándote esto Gracias por estar.

Día 343

No cualquiera te salva la vida porque sí, dicho en una forma literaria, pero claro que no todos los desconocidos son iguales, alguno es mejor perderlo que encontrarlo, pero si todos fueran como aquel desconocido creo que la vida sería mucho más agradable, la gente sería mucho más agradable, menos desconfiada y hasta menos desinteresada por las vidas ajenas. A mas de uno le vendría bien conocer a alguien como él y no hacerle tanto caso a los noticieros o a las películas de terroristas sádicos. No, definitivamente vuelvo a repetir que no todos son iguales. Creo que le debo hasta la vida, o algo así. Aquel desconocido resulto ser uno de los mejores amigos que he tenido y escucharlo hablar de sus mal de amores o sus malos momentos me hace creer que no soy la mejor con él, que podría hacer mucho más que darle ánimos telepáticos que científicamente no están comprobados. Estoy segura que un día le llegará aquella persona ideal, otra desconocida tal vez, a fin de cuentas la vida también consi…

Día 342

Hay días como los de hoy, que temo no poder olvidarlo, enterrarlo en el pasado y seguir adelante con la frente en alto sin lágrimas en los ojos ni remordimiento alguno. Temo que mi vida se escriba alrededor suyo y que su recuerdo me invada por las noches cuándo intente ser feliz con alguien más. Temo no poder llenar su vacío y que las caricias de otro no conformen a mi ya inconforme corazón y que me impida vivir sin estar atada a una foto vieja o a un par de cartas de puño y letra que alguna vez escribiste pensando en mi. Esos fueron buenos tiempos, pero fueron y como vos un día me dejaste atrás para caminar de la mano de alguien más, yo tengo el mismo derecho. ¿No?

Día 341

No me olvide de ti.》 Cinco palabras, catorce letras y cuatro espacios que lo son todo cuándo no te queda nada más. Qué alguien te lo diga, por más insignificante que sea esa persona para tu existencia, puede llegar a ser lo más conmovedor y maravilloso que alguien te halla dicho jamás. Es sentir que recuperas algo, empezando por el aliento, el sentido de la vida y la magia que alguna vez se desvaneció como si nada. Palabras cortas y sutiles pero casi tan imprescindibles como el oxígeno para vivir. Y cuándo él me lo dijo aquel día, pronunciando sílaba por sílaba con cierta dulzura y sinceridad, el mundo se me caía a pedazos. O mejor dicho aquello llegó en el momento justo y preciso, fríamente calculado según mi inconsciente, para levantar todo eso que se había partido en mil pedazos, empezando por mi corazón.

Día 340

Todo regreso a su lugar, como siempre fue o como nunca debió dejar de ser. Todas las piezas encajan en el tablero, el caos ya no es otra cosa que una palabra olvidada, el desorden y el alboroto desapareció como por arte de magia. Fueron demasiados días comiéndome la cabeza con pensamientos absurdos e innecesarios, en fin, pensando mal porque sí. Adiós a las preocupaciones, a los malos presentimientos, a las noches en vela por pensar en qué pasará mañana y qué se supone que haré mañana sin vos. Por suerte los malos tragos se diluyen enseguida.

Día 339

Un alma gemela es la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque tira abajo todos los muros y te despierta de un portazo.

Día 338

Cuándo empiezas una relación esperas que sea para siempre. De antemano planificas hasta las flores y los invitados de tu boda con esa persona, cuántos hijos quisieran tener y que tipo de sofá adornará su primera casa. Pero cuándo pasa el tiempo te das cuenta que esa persona no era lo que querías y aún así sigues estando, a pesar de las peleas y los enojos, los idas y venidas, pero estás, firme a su lado. Entonces te empiezas a preguntar qué es lo que realmente querés, y qué es lo que realmente quiere esa persona. Ahí es cuándo se abre el abanico de opciones mentales y le buscas una solución al problema antes de que te veas firmando una libreta de casamiento en el registro civil. Alguien más, esa siempre es la mejor alternativa, encontrar a alguien más y olvidarlo, pero para siempre. Lógicamente empiezan a parecer sin querer o queriendo otras personas, pero no los consideras como una opción en tu lista mental, y lo dejas pasar como pasa el tiempo. Estas segura que el día que llegue el …

Día 337

A veces siento que le hablo a la pared, o que la pared me escucha más que otro alguien. A veces siento que esto no es otra que una figurita repetida, ya contada mil veces y por eso tan aburrida. A veces siento que me voy a volver loca, que si no fuera por tener la cabeza un poco en las nubes, mi cable a tierra se electrocutaría. A veces siento que todo esto es cómo un chiste sin gracia, tan patético que aunque me lo cuenten cada día, todavía no me saca ni una sonrisa. A veces siento que me estanque tan profundo que no me resigno a cambiar, solo quiero volver a empezar, como se empieza un libro, lo compras y si no te gusta lo regalas o lo tiras. A veces siento que estoy medio perdida, que después de todo, sólo quiero vivir un poco más.

Día 336

Hablar de caballerosidad es cómo hablar de algo utópico o efímero. Es algo poco cotidiano, poco usual, pero muy requerido. Si la caballerosidad se vendiera como un producto más, sería tan rentable como vender flores el día de la primavera. Si la caballerosidad fuera un remedio, sería el más adquirido por las mujeres para sus maridos. Si la caballerosidad fuera un hombre, sería el más deseado. No es que la mujer exija que el hombre la pase a buscar por su casa, invite la cena y le regale un oso de peluche o un collar de brillante. Si eso piensan, se equivocan. Vivimos en el siglo XXI y esas cosas quedaron en las películas. Hoy en día las mujeres son más independientes y con una vida activa. Lo único que no puede negarse ninguna mujer es a recibir un pequeño detalle, un gesto, algo mínimo que despierte interés desde el otro lado. Esa es la nueva caballerosidad que vale mucho, que saca una sonrisa y llegan a enamorar.

Día 335

Insista, persista pero no abandone.