31 marzo, 2013

Día 370

La realidad les cayo como lluvia del cielo en un día de pleno sol, pero más de golpe, como un zarandeo de parte de alguien que les gritaba a la cara "¡Despierten, y miren a lo que llegaron!". Tantas idas y venidas, tantos contradicciones entre el sí y el no, tantas peleas absurdas y situaciones que dejaban que sean más importantes que sus propios sentimientos. Es que la verdad no hay otra sino una sola, que se quieren y que deben estar juntos el resto de su vida, esa era parte de la respuesta, esa que por mucho tiempo buscaron sin importancia pero que estaba ahí ante sus vidas. Fue como un disparo en plena frente, o peor aún, en el centro del corazón dónde más duelen las despedidas y después de haberse herido tanto mutuamente, sólo basto mirarse a los ojos para reconocer que no todo estaba perdido, que aún tenían tiempo de reparar y de seguir queriéndose como antes, y más y mejor porque era la última oportunidad de amarse de verdad.

30 marzo, 2013

Día 369

El amor también es levantarse con el pie izquierdo,
y verle el lado negativo a todo,
y tomar distancia a propósito,
y mirar una películas de amor sóla,
y decirle que hoy no le quieres tanto como ayer,
y escuchar canciones de amores no correspondidos,
y no esperar siempre un final perfecto.

25 marzo, 2013

Día 368

Escribir no es sólo poner los acentos dónde y cuándo se debe, sino agregar algo de uno mismo para emocionar, porque lo que emociona se recuerda y lo que se recuerda sigue existiendo. Y si lograste arrancar, por más pequeño que sea, el sentimiento de emoción en alguien es que hiciste un buen trabajo.

22 marzo, 2013

Día 367

Suelo ponerle tiempo a todo, fechas, minutos, años, meses que todavía no viví, pero que ya tienen una importancia en el tiempo; que cuando termine esto, que cuando empiece lo otro, que si mañana sucede esto entonces pasado mañana haré aquello y así sucesivamente. Es un don o un serio problema, que así las cosas no valen tanto si se les pone un valor monetario en vez de un valor agregado. No serán momentos ni recuerdos, sino cosas y cosas pendientes en una agenda que será botada al entrar el próximo año. Que me pasa lo mismo con el amor y le llevo la cuenta hasta los besos dados, los recibidos y obviamente, los regalados. Y así pues se vuelve más fácil ser mezquino con la vida y con todo, para mi no hay cosa que no pase por una calculadora o un cronómetro previamente y ya se que así no se disfruta nada, pero hasta que no halla nadie que me asegure cuantos años, minutos y segundos voy a vivir, no creo cambiar.

17 marzo, 2013

Día 366

Lo malo de no decirle a alguien que te gusta cuándo te gusta es que no hay segundas oportunidades, no podes regresar el tiempo atrás, y tenes que vivir el resto de tu vida viendo como esa persona consiguió la felicidad con alguien más sin saber nunca que ese alguien más podrías haber sido vos desde el principio, cuándo todavía era tu turno, cuándo te miraba a los ojos en silencio esperando que le dijeras algo más, justamente eso que preferiste callar y llevarte a la tumba por miedo o vergüenza.

Esta entrada había sido escrita en otros tiempos sin ningún fin en concreto ni destinada para nadie en particular. Hoy le encuentro un sentido en mi vida y deja de ser un borrador más, hoy no puedo creer que vuelva a sentirme así.

14 marzo, 2013

Día 365

Tengo la costumbre de acostumbrarme fácilmente a lo difícil,
que si me corresponde o no su amor es cosa suya,
yo por el contrario prefiero que las cosas fluyan por si solas
y si se dan bien y sino también,
después de todo soy una empedernida escéptica de las señales
si no me mira ni me habla ni me pasa la hora,
y mientras él hace la suya,
yo extermino mariposas.

12 marzo, 2013

Día 364

Vos tan "No entiendo nada de la vida"
Y yo tan "No tengo ganas de explicártela".

10 marzo, 2013

Día 363

Amor desafortunado, que aparece y desaparece, que hace lo que quiere, que no tiene límites, que no quiere escuchar sermones de lo que esta bien o lo que esta mal, que se vuelve entrometido, que suele ser indeseado, que se da a destiempo, que hace girar la vida 360° grados, que no cuestiona, que no razona, que ablanda, que es ciego, y que por ende, que se estampa contra lo que sea, que no le importa lastimarse, romperse, quebrarse en millones de pedazos, que sigue adelante, que salta cualquier barrera, que le saca un poco de brillo a lo que sea, y que salva hasta el alma más herida.

09 marzo, 2013

Día 362

Puedo imaginarme a mi misma caminando lentamente tomada del brazo de un ser muy querido, vestida de blanco con un hermoso encaje bordado, los zapatos altos con algunos adornos en dorados, y el peinado que consiste en una caída de cabello a un costado con bucles en las puntas; puedo imaginarme al cortejo arrojando los pétalos rosados divertidos porque no saben de que va la cosa; puedo imaginarme a los invitados, familia, amigos de la vida, compañeros de viaje y buenos momentos con sus ojos iluminados, alegres, emocionados, esperando por el Si Quiero; puedo imaginarme el lugar perfectamente ambientado fríamente calculado, velas y luces y flores, la alfombra larga y estrecha que conduce al altar, aquel sitio tan anhelado; puedo imaginarme todo eso en una noche cálida de primavera con las estrellas iluminando el cielo azul rasante y la luna llena siendo testigo de todo aquello; también puedo imaginarme el cosquilleo en el estómago, el temblor sobre las rodillas, la sensación de frío por los nervios, la boca seca, el nudo en la garganta, las lágrimas contenidas y el calor de los pómulos. Puedo imaginarme mucho más, ilimitadamente, y hasta en las cosas que pocos invitados se percatarían de su existencia, excepto una cosa, la esencial, la que sin esa parte no se podría concretar el todo, el momento mágico, el gran paso. Lo que me falta imaginar de la historia es a aquella persona que va estar en el altar esperando por mi, para recibirme, para tomarme y aceptarme y quererme y respetarme y cuidarme y nunca pero nunca dejarme. Se que está, veo su traje y sus manos entrelazadas aguardando por mi, pero no veo su rostro ni su brillo en los ojos. Mi futuro esposo no está.

06 marzo, 2013

Día 361

Miércoles 6 de Marzo. Hora 7:10 am. Ciudad del caos, gente que va y viene, transportes abarrotados, pensamientos dispersos y soñolientos y un aroma a café con medialunas abunda en el aire. En medio de todo aquello, de todas esa preocupaciones, del mal humor recién amanecido y las contestaciones dichas en monosílabos, hay alguien, cualquiera, indiferente, que pidió un deseo. Un estúpido e insignificante deseo: que Dios le regalara la posibilidad de volver a verlo. A nadie le importaba, ni siquiera a esa persona invocada. Demás esta decir que ni lo sabía. Como ya dije, era un absurdo deseo que pasaba desapercibido entre las cosas realmente importantes. Pero sucedió, como pueden suceder las cosas imposibles, este se cumplió. Y esa ansiedad acumulada se difuminó cuándo apareció, y la mejor parte de la historia es que ahora sabe que esa alegría durará cuatro veces más de lo esperado. Y así mismo, en este preciso momento, alguien más en algún rincón del planeta debe estar pidiendo otro deseo y aunque parezca tonto las cosas insignificantes también suceden.

Y si, ese deseo insignificante me pertenecía a mi.

04 marzo, 2013

Día 360

Vivimos en un mundo en el cual se les enseña a las niñas, adolescentes y mujeres, a cuidarse y defenderse de los abusadores, en vez de enseñar a los hombres a ser educados y respetuosos con ellas. ¡Estamos bien eh!

01 marzo, 2013

Día 359

Treinta borradores escritos a mano, hablando de lo mismo: de vos, de que te quiero, de que no te quiero, de que te odio, de que te necesito, de que no te necesito tanto, de que no te quiero ver, de que me muero por que estés. Contradictorios, efusivos, algo hipócritas, otro poco sinceros, desteñidos por lágrimas de tristeza, endulzados con besos y algunos adjetivos más. Que sí, que no, que ven conmigo, que lo nuestro no puede ser. Que lo quiero todo y nada, que te lo digo entre lineas pero que no me entiendes, que me vuelves loca. Que ya no quiero que seas mi inspiración, que me tienes harta, pero que más da un borrador más para tu orgullo que está por nubes y para mi dignidad que anda extraviada. Que más da si ya eres parte de mi.