26 abril, 2013

Día 375

Esperar, siempre toca esperar, esperar para tener esto, esperar para saber lo otro, esperar para encontrar la felicidad, esperar para ver si esa felicidad te pertenece o sólo será pasajera. Esperar en la expectativa, esperar en resolver algún problema, esperar para ver los resultados de ese problema. Esperar, todo es cuestión de esperar, de tomarlo con calma, de contar hasta diez sin resoplar, de ponerle media sonrisa, de rogar por más paciencia. Esperar a que las cosas se den, pero se den como uno quiera, y después de esperar resulta que no había nada por lo que esperar. Pero que si no esperas eres una caprichosa, y si esperas eres una tonta por dejar que las cosas vengan solas. Esperar, esa es la palabra que tengo en mi cabeza hoy en día.

18 abril, 2013

Día 374

Porque con uno no basta y tres son demasiados, y más que suficiente, por eso yo me quedo con dos, dos puntos suspensivos en esta historia que no hablan de un final determinado ni pactado ni predestinado ni tampoco de algo inconcreto o efímero, sólamente algo infinito como es el amor, el amor verdadero, algo que puede durar tanto como se quiera imaginar. Y por eso insisto que dos son mejor que uno.

12 abril, 2013

Día 373

Abril,
no se porqué eres tan triste
o te tiñes de grises,
pero yo sufro contigo.

07 abril, 2013

Día 372

Vivo en un mundo de falsas y de hipócritas personas que se la pasan ninguneando a los demás en la espalda por creerse superiores gracias a un estatus social heredado de sus respectivas familias, derrochando egocentrismo y luciendo sus zapatos de diseñadores importados que ni siquiera se como se pronuncian, y te llevan por delante sin pedir perdón ni permiso porque cómo no estas a su misma altura no sos nadie para dichas personas. Suena bonito hablar de fiestas exclusivas, cócteles en onda, autos de alta gama, tarjetas de crédito y mucha pero mucha ropa de marca, pero es tan despectivo cuándo se conoce a la persona que aparenta mucho y deja desear más aún. No me interesa pertenecer a sus fraternidades ni círculos de supuestas amistades para toda la vida y esa es la mejor parte, que no quiero ser una más de su montón, prefiero ser única a mi modo, con mi forma de vida, y sin darle el derecho a alguien más para que diga lo que pienso o debo de pensar.

03 abril, 2013

Día 371

En un mundo paralelo, nosotros viviríamos a base de amor más que de comida y nos conformaríamos con cosas más sencillas que con un millón de dolares que no alcanzan la verdadera felicidad. En esa vida, no necesitaríamo de nada ni de nadie más, ni habría existirían limites ni títulos de formalidad para decirles al resto que nos queremos, ni siquiera a ellos les importaría, sólo a nosotros dos. Escribiríamos nuestros nombres sobre la arena sin temor a que la marea se los lleve y reiríamos a carcajadas hasta altas horas porque el tiempo sería lo de menos. Y la gente pasara y se preguntará porque somos tan felices, tan unidos, y nosotros les diremos que el secreto de todo el cuento es no tener pretextos de por medio. En un mundo paralelo seremos las personas más felices del universo.